El silencio tras la tragedia
Hace más de un año, nuestra vida dio un vuelco con lo que le sucedió a nuestra perra Nazca y nuestra gata PANTERA. Fue un golpe tan duro que nos quitó las ganas de publicar y de fingir una felicidad que no sentíamos [00:27]. No podíamos seguir como si nada mientras vivíamos un proceso legal agotador y doloroso.
Entre la justicia y el miedo: Las Rondas Campesinas
Lo que mucha gente no sabe es lo que vino después de denunciar. Al hacer pública nuestra situación por recomendación legal, nos enfrentamos a una realidad compleja en el pueblo [01:03].
¿Qué son las Rondas Campesinas? Es un grupo de justicia comunitaria. Aunque muchos las respetan, en nuestro caso intentaron usarlas en nuestra contra porque decían que estábamos dando «mala publicidad» al pueblo al contar la verdad [01:40].
Vivir con miedo: Pasamos noches de terror esperando que vinieran a por nosotros para aplicarnos «castigos» que van desde la humillación pública hasta la violencia física [02:04]. Por suerte, la policía estuvo pendiente y mucha gente buena del pueblo también nos apoyó [02:24].
El refugio en la amistad: De Amazonas a Chanchamayo
Cuando sientes que no puedes más, necesitas refugio. Nuestra amiga Susan nos llamó desde Chanchamayo y no lo dudamos [03:10]. Nos fuimos allí para rodearnos de amor y volcar nuestra energía en algo constructivo: ¡ayudar a montar una nueva pizzería! [03:22]. Ver nacer el proyecto de Pizap con Richard fue la medicina que necesitábamos [03:37].
Un homenaje en Nazca y el regreso a la ruta
Hemos vuelto a Perú y no es casualidad que estemos en la ciudad de Nazca. Es nuestro homenaje particular a ella, nuestra fiel compañera, y también a nuestra gata Pantera [02:43].