Hay lugares en el mundo donde la línea entre la realidad y la leyenda se vuelve muy delgada. Nuestra visita a Yumbilla, una de las cataratas más altas de Perú, no solo nos dejó sin aliento por su belleza, sino por una experiencia extraña que tardamos meses en comprender. ¡Preparaos, porque hoy en nomadawana os contamos nuestro encuentro con lo inexplicable!
El camino hacia la cima: La Catarata de Yumbilla
Aparcamos nuestra caravana «Clin Clin» y nos adentramos en un bosque donde el silencio era casi absoluto [00:21]. A pesar de estar cerca de una de las caídas de agua más imponentes, el sonido del agua desaparecía por momentos [00:40].
- El reto: Cruzamos puentes de madera y llegamos al Mirador de Betina [01:11]. Las vistas son increíbles, pero el bosque tiene una energía especial, de esas que te hacen sentir observado.
El susto: Nazca desaparece en el monte
Todo se complicó al regreso, alrededor de las 5:30 de la tarde [01:43]. Nazca escuchó unos pájaros y, de repente, desapareció monte arriba. Lo que siguió fue una búsqueda desesperada.
- Atrapado por la selva: Mientras subía a buscarla, las lianas empezaron a enredarse en mi cuerpo de una forma casi antinatural. No podía moverme [03:04]. Tuve que romperlas a la fuerza para lograr bajar de nuevo al camino.
- Esa mirada en la nuca: Cuando por fin recuperamos a Nazca y bajábamos hacia la caravana, la sensación de que alguien nos vigilaba desde la espesura era constante [03:36].
La Leyenda del Chullachaqui
Meses después, investigando para un proyecto, descubrimos la figura del Chullachaqui, el guardián de la naturaleza [04:14].
- El engaño: Dicen que el Chullachaqui te llama, te engaña para que te internes en la selva y deja que las plantas te atrapen para convertirte en parte del bosque [04:27].
- Nuestra conclusión: Al leerlo, todo encajó. Lo que vivimos en Yumbilla no fue solo un despiste de Nazca o un camino difícil; fue un encuentro con el protector del monte [04:47].
Un consejo final de nomadawana: Id a Yumbilla, es un lugar mágico, pero portaros bien con la naturaleza y tened mucho cuidado con el Chullachaqui… ¡no querréis que os atrapen sus lianas! [05:01
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