Hay viajes que empiezan en un mapa, y otros que empiezan con una radial. Para NOMADAWANA, la aventura de vivir viajando comenzó con la locura de transformar nuestro leal Nissan Patrol Y61 en un verdadero hogar rodante.

Mucha gente nos aconsejó comprar otro vehículo, pero en medio de la represión de la pandemia, tomamos la decisión más radical: lo modificamos. Si íbamos a estar «encerrados», era mucho mejor estar encerrados en un parque natural o una playa.
🔥 El Punto de No Retorno: Corte y Soldadura
El proceso fue una combinación de audacia, investigación (gracias, amigo ingeniero), y muchísimas horas de trabajo manual.
- La Transformación Extrema: La misión era aumentar 1 metro de longitud y ganar 2 metros de altura interior. Esto implicó desmantelar el 4×4 hasta los huesos y, sí, cortar la carrocería con una amoladora.
- El Chasis Flotante: El desafío técnico principal fue alargar el chasis usando un trozo de Ford Bronco y crear un sistema donde la cabina y la nueva casa flotaran sobre el chasis. Esto permite que nuestro hogar de acero absorba el movimiento del 4×4 extremo sin romperse, esencial para las carreteras de Perú y el Cono Sur.
- El Aislamiento de 120 Botes: Para aislar el interior con triplay fenólico, tuvimos que improvisar. Al ser imposible conseguir el spray frigorífico, nos tocó echar 120 botes de spray a mano. ¡El ingenio nómada en acción!
💡 Ingeniería Nómada: De la Aventura al Confort
Una vez que la estructura estuvo sellada (con la súper-flexible Sikaflex 252), llegó el turno de la vida:
- Energía Autosuficiente: Instalamos paneles solares y una robusta batería de 200 amperios para alimentar nuestro hogar, garantizando la libertad de acampar donde queramos.
- Agua Caliente: La joya de la corona es nuestro sistema de agua: los tubos de la calefacción del motor atraviesan el tanque de agua limpia, asegurando agua caliente con el simple hecho de conducir.
- Detalles Únicos: La puerta, hecha con robustas bisagras de camión, y el baño, revestido profesionalmente con fibra de vidrio, demuestran que la funcionalidad extrema no riñe con el diseño.

El proyecto de la autocaravana, con la ayuda de amigos y profesionales en Lima para los muebles y acabados (¡gracias, Alex de Fleitas Deko!), es la prueba de que si tienes la determinación y la voluntad, puedes construir el vehículo de tus sueños.
Finalmente, con la estructura y los papeles listos, pudimos salir de Lima y dirigirnos a la playa para grabar el final de esta historia.
Esta casa rodante es más que un coche: es la materialización de nuestra locura. ¡Esperamos que os alumbre para hacer las vuestras!
video completo 👉🏻 https://youtu.be/DXCghI3NRGE?si=E_jm22DZy2NJPxTc