Viajar en familia tiene momentos mágicos, pero otros te ponen a prueba de una forma que nunca imaginarías. Nuestra llegada al Cañón del Colca fue uno de esos retos. Lo que iba a ser una noche tranquila bajo las estrellas se convirtió en una de nuestras peores experiencias debido al temido soroche [00:00].
El susto con Eder: Cuando la altura no perdona
Subimos a más de 3,400 metros de altitud para intentar dormir cerca del Mirador de los Cóndores [04:29]. Fue entonces cuando Eder empezó a sentirse mal:
- Los síntomas: Dolor intenso de cabeza, barriga, brazos e incluso sentía que le dolía el corazón [05:25]. Estaba agonizando, no podía dormir y lloraba pidiendo que lo sacáramos de allí [05:38].
- La odisea nocturna: A las 10:30 de la noche, con todo cerrado (médicos y farmacias), bajamos a Cabanacondebuscando un poco de alivio [05:46, 06:02]. Finalmente, tras vomitar, Eder empezó a recuperarse [07:54]. ¡Una lección que no olvidaremos sobre el respeto que hay que tenerle a la altura!
El premio: El vuelo del Cóndor
A pesar de la noche fatídica, el amanecer nos regaló un espectáculo único. Estábamos prácticamente solos en el mirador y pudimos ver al ave voladora más grande del mundo en todo su esplendor [06:15, 06:37].
- Espectáculo natural: Ver a los cóndores planeando sobre el cañón es algo que te reconcilia con el esfuerzo del viaje [06:56]. Aunque Eder tiene claro que, por ahora, ¡no quiere volver a saber nada de alturas ni de Machu Picchu! [08:08].
Ruta técnica: Mecánica y Peajes
Como siempre en nomadawana, el «Rayo Negro» también tuvo su ración de protagonismo:
- Reparaciones en cadena: Tras cambiar el alternador y el turbo, se nos rompió la faja de accesorios y el tensor [03:48, 03:55]. Por suerte, pudimos solucionarlo para seguir ruta hacia Arequipa.
- Tip viajero: ¡Llevad siempre efectivo! [01:11]. Casi nos quedamos atrapados en un peaje que no aceptaba tarjeta ni aplicaciones de pago. Tuvimos que buscar una ruta secundaria para poder avanzar [01:24].
Próximo destino: ¡Adiós Perú!
Tras disfrutar de la Plaza de Armas de Arequipa y encontrarnos con viejos amigos como Camilo [09:37, 09:55], bajamos hacia el puerto de Ilo para ver un atardecer de película [10:27]. Con un cafetito de Hamilton en mano, nos preparamos para cruzar la frontera [11:33].